lunes, 4 de diciembre de 2023

LOS RODRIGUEZ SANTIAGUEÑOS

 

Los Rodríguez de Santiago: Una Saga de Honor y Cultura en Tiempos de Transformación

Mantener el perfil bajo, muchas veces, suele ser perjudicial para la historia y es así como con el transcurso del tiempo, resulta una aventura tener acceso a la información, conseguir datos, gráficos, ilustraciones, etc. para argumentar teniendo por ciertos, sucesos acaecidos a nuestro alrededor, los que se tornan imposibles con el curso de los años, si el material no fue resguardado o no se cuenta con datos ciertos.

En nuestra provincia, los hechos fortuitos, como el vandalismo inconsciente perpetrado entre el 16 y 19 de diciembre de 1993, atentaron en contra de la conservación de materiales históricos esenciales para el conocimiento fiel de hechos irrepetibles.

En este caso en especial en que pretendo rescatar la actividad, social, política y cultural de “Los Rodríguez”, debo admitir que el pillaje que actuó en la depredación de edificios públicos y privados,  hace casi  30 años en esta provincia, incineró y saqueó la prueba documental que debiera ilustrar esta nota.

En la vasta y cálida llanura de Santiago del Estero, donde el sol abraza la tierra y los vientos susurran historias de antaño, la familia Rodríguez se alzó como un pilar de la vida social, política y cultural de la provincia. Sin embargo, como suele ocurrir con las grandes gestas, el tiempo y los avatares históricos han disipado parte de su legado.

La pérdida de documentos esenciales, consumidos por el fuego, ha convertido la reconstrucción de su historia en una tarea titánica, como si se tratara de armar un rompecabezas con piezas extraviadas.

A pesar de ello, las crónicas periodísticas y los ecos de una época vibrante permiten esbozar el retrato de una familia que marcó con su impronta los albores de una provincia en transformación 

Atanasio Rodríguez: Un Hombre de Época

La Revista Social [1] en un artículo titulado: “Dos Perfiles”, reseñó el perfil de  Jorge A. Perkins y Navarro y el del Dr. Atanasio Rodríguez, de quien expresa:

“Nuestra exigencia justificada, nos ha valido conseguir la fotografía del actual Fiscal Federal Señor Dr. Atanasio Rodríguez, distinguido y talentoso jurisconsulto que debía figurar en nuestras columnas en este lugar preferente

Nacido el 2 de mayo de 1852 en Ardiles un pueblo de la ciudad de Santiago del Estero, Atanasio Rodríguez fue un hombre cuya vida se entrelazó con los destinos de su tierra natal y de la nación misma.

Nos limitaremos únicamente a dar algunos datos biográficos.

En una Argentina que aún buscaba consolidarse tras las guerras de independencia y los conflictos internos, Rodríguez emergió como un faro de ilustración y compromiso cívico.

Su trayectoria, narrada en las páginas de la Revista Social y otras crónicas de la época, revela a un jurisconsulto de talento excepcional, un caballero de modales refinados y un ciudadano cuya probidad era un estandarte en una sociedad que valoraba la rectitud.

A los 25 años, Atanasio ya era profesor en el prestigioso Colegio Nacional de Santiago del Estero, una institución que, fundada en 1869, se convirtió en cuna de las mentes más brillantes de la región. Su labor educativa no fue un mero oficio, sino un acto de construcción cultural en una provincia que comenzaba a despertar del letargo colonial.

Entre 1881 y 1883, ocupó el cargo de secretario del Consejo General de Educación, un rol que le permitió moldear las bases de la instrucción pública en un momento en que la educación era vista como el cimiento de la modernidad. Pero Rodríguez no se limitó a las aulas. Su pluma, ágil y certera, lo llevó a ser corresponsal del influyente diario La Nación de Buenos Aires, desde donde narró los acontecimientos de su provincia con una visión que combinaba rigor y pasión.

Al mismo tiempo, dirigía La Opinión Pública, el periódico más destacado de Santiago, que se convirtió en un foro de ideas progresistas y debates encendidos. Su labor periodística, que se extendió por una década, le granjeó admiradores y consolidó su reputación como un intelectual comprometido con el bien común.

En el ámbito político, Atanasio Rodríguez dejó una huella imborrable. Fue diputado provincial entre 1888 y 1892, presidiendo la Cámara en una época convulsa marcada por el gobierno de Absalón Rojas y las tensiones entre facciones políticas.



[1] publicada en la provincia de Santa Fe el 31 de noviembre de 1908,

Los Rodríguez de Santiago: Una Saga de Honor y Cultura en Tiempos de Transformación

Mantener el perfil bajo, muchas veces, suele ser perjudicial para la historia y es así como con el transcurso del tiempo, resulta una aventura tener acceso a la información, conseguir datos, gráficos, ilustraciones, etc. para argumentar teniendo por ciertos, sucesos acaecidos a nuestro alrededor, los que se tornan imposibles con el curso de los años, si el material no fue resguardado o no se cuenta con datos ciertos.

En nuestra provincia, los hechos fortuitos, como el vandalismo inconsciente perpetrado entre el 16 y 19 de diciembre de 1993, atentaron en contra de la conservación de materiales históricos esenciales para el conocimiento fiel de hechos irrepetibles.

En este caso en especial en que pretendo rescatar la actividad, social, política y cultural de “Los Rodríguez”, debo admitir que el pillaje que actuó en la depredación de edificios públicos y privados,  hace casi  30 años en esta provincia, incineró y saqueó la prueba documental que debiera ilustrar esta nota.

En la vasta y cálida llanura de Santiago del Estero, donde el sol abraza la tierra y los vientos susurran historias de antaño, la familia Rodríguez se alzó como un pilar de la vida social, política y cultural de la provincia. Sin embargo, como suele ocurrir con las grandes gestas, el tiempo y los avatares históricos han disipado parte de su legado.

La pérdida de documentos esenciales, consumidos por el fuego, ha convertido la reconstrucción de su historia en una tarea titánica, como si se tratara de armar un rompecabezas con piezas extraviadas.

A pesar de ello, las crónicas periodísticas y los ecos de una época vibrante permiten esbozar el retrato de una familia que marcó con su impronta los albores de una provincia en transformación

Su liderazgo en el Partido Autonomista Nacional (P.A.N.) y su rol como presidente del Colegio Electoral en 1897, durante la elección de Julio A. Roca, lo situaron en el centro de la escena política nacional. Además, su paso por el Banco Hipotecario Nacional y el Banco Nacional como consejero y representante dejó una estela de eficiencia y dedicación, ganándose el respeto de sus contemporáneos.

En 1897, asumió como Fiscal de Estado en Santiago del Estero, y más tarde, entre 1906 y 1911, como Fiscal de Estado Federal en Rosario, donde su actuación fue tan destacada que su renuncia, motivada por problemas de salud, fue considerada una pérdida irreparable

Hombre de ilustración desempeñó en su provincia natal muchos cargos públicos de importancia: Profesor de varias cátedras del Colegio Nacional, fue además miembro de la Convención que proclamo la formula Julio A. Roca-Quirno Costa, para la presidencia y vice de la república, respectivamente.

“La dolorosa enfermedad que desde hacía algún tiempo aquejaba al Dr. Atanasio Rodríguez, ha tenido ayer su fatal desenlace con el deceso del paciente. El Dr. Rodríguez nació en la ciudad de Santiago del Estero el 2 de mayo de 1852, contando por consiguiente en la actualidad 62 años, dejó un vacío en la sociedad rosarina y  un gran pesar entre los santiagueños.

La noticia del fallecimiento ha sido recibida con la dolorosa impresión que es de suponer, por tratarse de una respetable persona, cuya actuación entre nosotros la hacía merecedora de cariño y consideración de todos.” [1]

Su sepelio, descrito como una “imponente manifestación de duelo”, reunió a lo más granado de la sociedad, desde juristas y políticos hasta familias de abolengo, todos congregados para rendir homenaje a un hombre cuya vida fue un testimonio de servicio y virtud.

El Contexto de una Época en Ebullición

La vida de Atanasio Rodríguez se desarrolló en un contexto de profundas transformaciones. La segunda mitad del siglo XIX fue un período de modernización para Argentina, marcado por la consolidación del Estado nacional tras la batalla de Pavón (1861) y la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), en la que, según las crónicas, Rodríguez participó en su juventud, alistándose para defender el honor nacional.

Santiago del Estero, aunque alejada de los centros de poder como Buenos Aires, no era ajena a estos cambios. La urbanización de la ciudad capital, iniciada en 1866, trajo consigo un florecimiento cultural que se manifestó en la creación de instituciones como el Colegio Nacional y en la emergencia de una prensa local vibrante.

En este escenario, la sociedad “Estudios Rivadavia”, fundada en 1876, se convirtió en un epicentro de la actividad intelectual. Integrada por jóvenes como Rodríguez, Benjamín Abalos, Mariano Gorostiaga y otros, esta institución no solo promovió la literatura y el debate, sino que también desafió el statu quo político de la época, particularmente el dominio de los Taboada, una familia que marcó la política santiagueña durante décadas.

Los artículos publicados en El Norte y Prensa Libre reflejaban las inquietudes de una generación que, educada en el rigor del Colegio Nacional, aspiraba a modernizar la provincia y a insertarla en el proyecto nacional.

El movimiento cultural de los años 1870 no fue un fenómeno aislado. Coincidió con el auge del positivismo y la fe en el progreso que caracterizaron a la Generación del 80 en Argentina.

En Santiago del Estero, esta efervescencia se tradujo en conferencias, bibliotecas públicas y una prensa que, lejos de ser un simple vehículo de noticias, era un espacio de creación literaria y crítica social. 


[1] (Diario La Capital 10 DE JULIO 1911).-

DE LAS CRONICAS PERIODISTICAS

 “Se acaba de extinguir en nuestra ciudad tras un larga y serena ancianidad el distinguido abogado, doctor Atanasio Rodríguez, fundador de una familia prestigiosa y extensamente vinculada.

Muere el Dr. Rodríguez a la edad de 62 años después de sufrir con una entereza poco común las alternativas de una cruel dolencia, que ha provocado en el extenso núcleo de sus relaciones honda y sincera pena.

Dentro de la sociedad rosarina tan cauta y escrupulosa para consagrar reputaciones el nombre del Dr. Rodríguez era una garantía incontestable de probidad y de inteligencia recta y desinteresada.

Era el extinto un distinguido abogado a quien rodeaban las simpatías y afectos que lo habían hecho acreedor las prendas caballerescas que le adornaban.

Con extensas vinculaciones en los círculos en que actuaba su fallecimiento ha de ser sinceramente sentido.

Desde la alta posición que ocupaba por su rango propio y por su bienestar, el Dr. Rodríguez se destacaba como un ejemplo de trabajo, ejerciendo al propio tiempo las funciones de un noble y generoso benefactor.

Caballero sin tacha, su hogar respetable fue siempre centro de la cultura y sociabilidad más distinguida llenando con su prestigio el ambiente de esta ciudad, tan querida para él.

Originario de Santiago del Estero el Dr. Rodríguez desempeño en su ciudad natal los siguientes cargos:

Desde 1875 a 1880 fu profesor del Colegio Nacional.

1881-83 Secretario del Consejo General de Educación.

1886-92 Consejero y Vicepresidente del Banco Hipotecario Nacional.

1988-92  Diputado a la Legislatura. Habiendo sido en los tres periodos presidente de la Cámara.

1890-92 Representante del Banco Nacional.

1897-98 Fiscal de Estado.

1897 Elector de Presidente de la Republica que presidio el General Roca.

Y entre otros cargos desempeño finalmente desde 1906-11 e de Fiscal Nacional en nuestra ciudad.

Su desaparición evocara en la ciudad de su nacimiento justos recuerdos y un melancólico y fundado pesar.

El acto de sepelio de sus restos tendrá lugar hoy a las 3 pm en el Salvador y constituirá a no dudarlo una imponente manifestación de duelo”

“Dr Atanasio Rodríguez. Hondo pesar ha causado en el círculo de sus relaciones, la noticia del fallecimiento del Dr. Atanasio Rodríguez, ocurrido ayer por la tarde.

Hombre inteligente y batallador incansable, ocupo diversos puestos públicos en su ciudad natal Santiago del Estero, y en esta, conquistando merecidos elogios y sinceras amistades por su actuación correcta y su carácter.

Vinculado a nuestra sociedad por los lazos de la amistad el Dr. Rodríguez se granjeo el aprecio y estimación de cuantos lo trataron. Muere a los 62 años de edad lleno de vigor y cuando su actuación como abogado era por demás lucida.

El sepelio de sus restos efectuase esta tarde en el cementerio San Salvador, a cuyo acto asistieron numerosas personas” [1]

“El acto de inhumación de los restos del Dr. Atanasio Rodríguez, verificado ayer en el cementerio de San Salvador dio lugar a una elocuente exteriorización de pesar. Todo cuando de representativo cuenta esta ciudad, acudió al acto del sepelio”[2]

“Dr. Atanasio Rodríguez. Falleció el 9 de junio de 1914 Su esposa Justina López de Rodríguez, sus hijos: Atanasio, María Justina, Tomasa, María América, Angélica, María Selva, Elena Leontina y Emma Argentina. Su hermana Salomé R. de St.John, su hermano político Walter St John y demás deudos invitan a sus relaciones a acompañar sus restos mortales del extinto al cementerio San Salvador hoy miércoles 10 del corriente a las 3 ½ . Favor que se agradecerá eternamente. Única invitación. Casa mortuoria Laprida No. 1220. Se ruega no enviar coronas. El duelo se despedirá por tarjeta. Nota: en la Empresa Simonetti habrá carruajes hasta las 3 y ½.” [3] 

Asistieron al sepelio

Dres. Luis V. González, Marcelino Medina, Teófilo Rojas, Sandalio Alarcón, Luis Goncebatt, Juan Quijano, Omindo Araya, Benjamín Avalos, Martin Meyer

Eugenio Pucia y Benza, Domingo Álvarez, Néstor Noriega, Aristóbulo Enzo, José Fernández, Jacinto Rodríguez Pardo, José E Mata, Miguel Porfirio, Ernesto J. Arias, José Meca, Juan de Rojas, Heriberto Arias, Rufino Alegre,  Juan A. Surrey, Carlos Herrera, Luis J. González, José V. González, Jorge Mayer Basabilbaso, José F. Caligaris, Miguel Bafico, P. Luis Zeggio, Feliz Martínez Zurbano, Juan José García, Rodolfo F Bustos,  C. García Álvarez, Hugo Moltedo, Manuel Gigena, Luis A. Rivano, Antonio Perernostti,Francisco Ahumada, Inocncio Zito, Pedro Galloso, José F. González, Camilo Porfitio, Modesto barroso, Sixto Peñaloza, Bernardino Callgaris, Carlo0s María Lara, Juan J. Noriega, Alfredo Labord, Carlos González Funes, Mariano Saracho, Rodolfo J. Bustos, J. Monasterio, Jerónimo Van Zandaregh, Francisco J. Bravo, Carlos A. Martinel, Ángel Tassi (hijo) Jorge Beoleto, Juan J, Trillas, Atilio B. Greco, S.U, Sánchez, Abel Reguls, Eduardo Grandi Casanuva, Enrique J. Martinel, Juan Soldati, Manuel s. Bravo, Simón Sánchez, Serafín Mateo, Carlos Gigena, José Mata, Manuel Antelo, Pedro J. Duran, Sulpicio A. Correa, Antonio R. Andujar, Jose María Compte, Francisco Ahumada Bernaldez, A. Núñez Martínez, Horacio A. Gigena, Carlos A. Sánchez, Sinforoso Palacios, G.R. Cateura, José A Thedy, Mariano Ahumada Bernárdez, Francisco A.S Falco, Cipriano A. Benítez, Juan C. Palacios, A. Monts, Nolasco Argeñaras, José V. Corralz, Alfredo T Diedrich Juan F. Danuzllo, Salomón Corrales, Arturo Gigena, Pedro A, Ríos, Inocencio S. Olmos, Isidoro Sosa, O.F. Dietrich, Arol de Zeggio, Egleo O. Olivera, Juan M. Palacios, Antonio A, Urrutia, Ramón Armando Martínez, Alberto Jorge Corrales, C.M. Barroso, Rufino J. Flores, Jorge González,  Julio Ramírez, Néstor Oscar Noriega, Armando Castanigno. Emilio Moreno, M Patrina (h), Salvador Matria,  Ernesto Acevedo, Pierina y Adelaida Tamborini, Federico P. Rojas, Cipriano Benítez y flia, España y flia, Rosario Jonte de Solar e hijas, Amador Solar, Luisa F Siguot, Juanita J.M del Carme Boalo, José Tazaloti, Bartolomé Delgado y Bietma, Luis Mancocini, Alejandro Risana y Sra. y Vicente Manzolotti. Etc

HACIENDO HISTORIA

Sin duda alguna es notable la participación del Dr. Rodríguez en los orígenes de los primeros pasos culturales de Santiago del Estero, que lo recuerda joven entusiasta forjadores de cultura. Efectivamente “según un artículo del diario El Norte recuperado por Orestes Di Lullo, la ciudad capital de Santiago del Estero comenzó el proceso de urbanización en 1866, lo que trajo como consecuencia, a partir de 1874, un destacado movimiento cultural. También la prolífica labor periodística ofrece datos de intensa actividad cultural” [1]

Así es como se van formando los primeros movimientos conformado por jóvenes estudiantes “en congruencia con estos sucesos, emerge la primera sociedad cultural, “Estudios Rivadavia”, que Horacio Rava identifica –por los poetas que la conformaron y por su producción en los periódicos de la época– pero no la considera el inicio de un movimiento intelectual.” [2]

Sin embargo este centro de estudios tuvo una entusiasta participación desde su creación y “esta fue, según Alfredo Gargaro, la primera institución literaria, fundada el 13 de mayo de 1876 producto de la actividad del Colegio Nacional, fundado en 1869, y de la acción de la prensa local que ofrecía espacios para la literatura.

Esta sociedad tuvo una biblioteca pública y un salón de conferencias, y se reunía periódicamente para que sus socios leyeran sus producciones ante un público femenino y selecto. Estos intelectuales publicaron en los diarios El Norte, y la Prensa Libre, y por sus colaboraciones parece que los jóvenes poetas iniciaron su tarea en ellos hacia 1870.

En El Norte estuvo como director Luis Varela, literato, y en Prensa Libre escribió Benjamín Abalos, presidente de la citada sociedad; esto explica los espacios que tuvo la juventud letrada en los citados diarios. Estuvo formada por los jóvenes Benjamín Abalos (presidente), Mariano Gorostiaga, Manuel Argañaraz, Benjamín Palacio, Belindo Iturbe, Benjamín Jiménez, Abdón Palacio, Anastasio Rodríguez, Froilán Soria, Luis Ponce, José Gorostiaga, Eleodoro Juárez, J. Achaval, Tirso Yánez, Dámaso Palacio y Teodomiro Juan Paz.” [3]

Era el despertar de una provincia política y culturalmente activa que trascendía merced a las inquietudes aportadas por una generación entusiasta y organizada, pues “todos estos jóvenes habían estudiado el secundario en el Colegio Nacional, y conformaron, junto a los movimientos estudiantiles que tenían posiciones políticas tomadas, francas rebeliones contra el sistema político de ese momento (taboadismo), dando así nacimiento a un actor moderno, el estudiante, que ingresaría en la escena urbana de la capital como signo de los nuevos tiempos” [4]

Atanasio Rodríguez, con su pluma y su oratoria, fue un protagonista de este despertar, un puente entre las tradiciones de su tierra y las aspiraciones de una nación en construcción.



[1] (INTELECTUALES POSTIVISTAS Y MODERNISTAS EN SANTIAGO DEL ESTERO (1876-1916) Héctor Daniel Guzmán)

[2] Rava, Horacio (1978), Panorama de las letras santiagueñas, Dirección Gral. de cultura de la Provincia, Sgo. del Estero, p. 10.

[3] 37 Gargaro, Alfredo (1948), “Páginas poéticas del histórico pasado santiagueño”, en El liberal, número del cincuentenario, Sgo. del Estero, p. 282.

[4] Alen Lascano, Luis (1969), El Colegio Nacional en la cultura de Santiago del Estero, Mimeo, Sgo. del Estero, p. 14.

 EL OTRO RODRIGUEZ [1]

Es mencionado en la crónica periodística como miembro de un grupo que enviaron coronas al sepelio: “Doctor Atanasio Rodríguez (hijo), Justina López de Rodríguez, María Justina Rodríguez López y hnas., Walter St Jhon y Sra., Celina P. de Taboada, alumnas del 4to año normal, Escuela Alterna No. 2, Tomasa R. de Guardo, Luisa Sánchez Morteo.  Etc”[2]

Es su  primogénito, bautizado con su mismo nombre, apodado como “pico de oro”, nació en la localidad de Ardiles Pcia de Santiago del Estero el 30 de septiembre de 1882. Conocido terrateniente de la zona se dedicó a la administración de sus campos, mientras estudiaba derecho en la Universidad de Santa Fe.

Fue uno de los principales oradores en las arengas provocadas por el fusilamiento del Cabo paz

Tuvo una activa militancia en la Unión Cívica Radical, partido que representó en la Cámara de diputados de Santiago del Estero.

También fue designado Juez de Paz en esta ciudad, previo a su fallecimiento acontecido el 26 de junio de 1943

El Hijo: Atanasio Rodríguez (hijo), el “Pico de Oro”

La saga de los Rodríguez no terminó con el patriarca. Su hijo, Atanasio Rodríguez (hijo), nacido el 30 de septiembre de 1882 en Ardiles, heredó el carisma y el compromiso de su padre.

Conocido como “Pico de Oro” por su elocuencia, este joven terrateniente combinó la administración de sus campos con una carrera en el derecho, estudiada en la Universidad de Santa Fe. Su vida, aunque menos documentada, refleja el espíritu combativo de su época.

Miembro activo de la Unión Cívica Radical, Atanasio (hijo) se destacó como orador en momentos de gran tensión social, como las protestas desencadenadas por el fusilamiento del cabo Paz, un episodio que conmovió a la sociedad santiagueña.

Su militancia lo llevó a ocupar una banca en la Cámara de Diputados provincial, donde defendió los ideales radicales en un contexto de creciente polarización política.

Nombrado Juez de Paz de la Capital, su trayectoria se vio truncada por su fallecimiento el 26 de junio de 1943, dejando tras de sí el recuerdo de un hombre cuya voz resonó en los debates de su tiempo.

Un Legado de Virtud y Servicio

La historia de los Rodríguez es más que la suma de cargos y distinciones. Es el relato de una familia que, en una época de cambios vertiginosos, encarnó los ideales de trabajo, honestidad y compromiso con la comunidad.

Atanasio Rodríguez, el padre, fue un hombre de su tiempo: educador, periodista, político y jurista, cuya vida se entrelazó con los esfuerzos por construir una Argentina moderna.

 Su hijo, heredero de su nombre y su espíritu, llevó adelante la antorcha del activismo y la oratoria en un siglo XX que comenzaba a perfilar los contornos de una nueva era

.A pesar de las pérdidas documentales sufridas en 1993, las crónicas periodísticas y los testimonios de quienes conocieron a los Rodríguez permiten reconstruir, aunque sea parcialmente, su legado.

 En las calles de Santiago del Estero, en las aulas del Colegio Nacional, en las páginas de La Opinión Pública y en los salones de Rosario, los Rodríguez dejaron una huella que trasciende el tiempo. Su historia no es solo la de una familia, sino la de una provincia y una nación que, en sus momentos de mayor desafío, encontraron en hombres como ellos un faro de inspiración.

 

 

 

 

 

 

 



[1] Son escasos sus datos biográficos  a los que hago mención infra, desaparecidos en los sucesos de 1993.

[2] Ídem La Acción 11 de junio de 1914 

jueves, 23 de noviembre de 2023

NOTA A FALLO: CUANDO ES NECESARIO PONERSE DE ACUERDO

(S. O. R. C/ VOLKSWAGEN S.A. DE AHORRO PARA FINES DETERMINADOS Y OTROS S/ MATERIA A CATEGORIZAR (DIGITAL) Causa: 129606 La Plata, 18 octubre de 2022.)



I- Introducción.

La consumidora desiste de la acción que iniciara, antes de dar traslado la demanda. Conforme a ello la jueza de grado, declaró extinguido el proceso, y le impuso las costas a la actora, de acuerdo con el artículo 73 del CPCCN, regulando honorarios profesionales.

La usuaria demandante interpuso recurso de revocatoria con apelación en subsidio, reclamando sobre la improcedencia de la imposición de costas, ya que se encuentra amparada por el beneficio de gratuidad, considerando que no correspondía dicha imposición, habiendo desistido de la acción, donde no intervino el mediador y los abogados que la patrocinaron pertenecían a la Defensoría del Pueblo de la Provincia. Sin embargo se regularon los honorarios al letrado de la demandada (sic) que nunca se notificó de la demanda.

II- Cuestión procesal

Elevada la cuestión a la Sala I de la Cámara II de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata, el Fiscal dictaminó confirmando la resolución, y así lo ratificó también la Cámara, entendiendo que: "toda actuación profesional se presume onerosa” por lo que correspondía que se fijen honorarios de los letrados, independientemente de su exigibilidad, pues “ si bien la consumidora gozaba de un beneficio de gratuidad, que le permitía acceder a la justicia sin obstáculos, ello no impedía, ni se contradecía con la imposición de costas, toda vez que las normas que eximen del pago al beneficiario, son hasta que mejore su fortuna”.(sic)

Sin duda resulta extraño –como que no se entiende- el proceder del agente fiscal que pone en comparación la procedencia de las costas, con la LDC cuyo contenido es claro y no ofrece tergiversaciones.

También asombra lo resuelto por el Tribunal  cuando sostiene –coincidente con Juez y Fiscal-  que: “es claro que toda actuación profesional se presume onerosa y corresponde fijar una retribución por la labor de los letrados, independientemente de su exigibilidad, que será discutida en una etapa posterior, si se reclamare el pago” (sic)

III- Situaciones forzadas.

¿Cómo se interpreta lo resuelto en autos, si solamente existió el trabajo profesional de un letrado, que patrocinó a la parte actora al interponer la demanda, sin que ésta notificara a la contraria?

¿Cómo surge que la actora haya resultado vencida en el proceso, para cargar con las costas si no se trabó la Litis?  Es sin duda más que confusa la interpretación del Tribunal, que al igual que el agente Fiscal, no asumen la diferencia existente, entre el art, 53 de la Ley 24.240 y lo dispuesto por el instituto del beneficio de litigar sin gastos.

¿Se pueden regular honorarios a la contraria si nunca se notificó de la demanda? ¿En caso de desistimiento de la actora, la misma carga con las costas del proceso? ¿Las normas que eximen del pago al beneficiario, son hasta que mejore su fortuna?



IV- Las cosas en su lugar

Tenemos presente un decisorio la CSJN, quien concluyó que: "una razonable interpretación armónica de los artículos transcriptos (en referencia al 53 y 55 de la LDC) permite sostener que, al sancionar la ley 26.361, el Congreso Nacional ha tenido la voluntad de eximir a quienes inician una acción en los términos de la Ley de Defensa del Consumidor del pago de las costas del proceso. … la eximición prevista incluye a las costas del proceso pues, de no ser así, no se advierte cuál sería el interés que podría invocar el demandado para perseguir la pérdida del beneficio de su contraparte".[1]

En efecto, las normas dispuestas por la LDC son claras, precisas y concordantes, razón por lo que no pueden ser complementadas por otras leyes, ya que se bastan en sí mismas, por ser de orden público. Numerosos fallos coinciden con este argumento, en donde se reconoce al usuario como la parte débil de la relación, concediéndole mayor protección en su accionar por ante los estrados judiciales.

A mayor abundamiento, es doctrina pacifica, la que establece la CSJ, que aporta un contenido que sintetiza la condición del beneficiario sosteniendo que no es condición sine quanon: " la demostración de una situación de pobreza para otorgar el beneficio, sino que se lo concede automáticamente y solo en determinados supuestos, esto es en acciones iniciadas en defensa de intereses individuales, se admite que la contraparte acredite la solvencia del actor para hacer cesar la eximición.”

De no ser así la norma se mantiene inmutable ya que exige la presentación de la contraparte que debe probar la existencia de solvencia suficiente, para impedir su cumplimiento.  Es por ello que “el Congreso Nacional ha tenido la voluntad de eximir a quienes inician una acción en los términos de la Ley de Defensa del Consumidor del pago de las costas del proceso".[2]

V- Hay que ponerse de acuerdo.

Volviendo a esta causa, advertimos que la usuaria reclamó el alcance otorgado al beneficio de justicia gratuita, previsto en la normativa mencionada. Y le asiste razón, toda vez que sus efectos no podían equipararse con los del “beneficio de litigar sin gastos”, que incluyen las erogaciones y costas del proceso, pues ambos institutos tienen finalidades bien diferenciadas. 

Sin embargo, tenemos dicho que tanto el agente Fiscal como así el Tribunal interviniente entendieron que: “el beneficio de justicia gratuita sólo eximía al peticionante del pago de la tasa de justicia, no así respecto de los gastos y costas del proceso” incluyendo la promoción del beneficio de litigar sin gastos previsto en el art. 78 y siguientes CPCC. 

 

Así tenemos a contrario sensu, que "el beneficio de justicia gratuita que dispone el artículo 53 de la ley N° 24.240, además de los gastos, sellados u otros cargos inherentes a la promoción de la demanda, exime al consumidor del pago de las costas del proceso si fuera condenado a satisfacerlas total o parcialmente".[3] 

Estos mismos principios se hacen extensivos resultando aplicables: “a los casos que involucran como parte actora a asociaciones de consumidores, pues también a estas últimas, la ley 24.240 les asigna el “beneficio de justicia gratuita” en las acciones que inicien para la defensa de intereses de incidencia colectiva".[4]

 

Los alcances de la LDC fueron evolucionando con el tiempo, tanto que a la fecha no existen dudas en cuanto a que corresponde eximir a los consumidores del pago de los gastos causídicos, pues "la norma no requiere a quien demanda en el marco de sus prescripciones, la demostración de una situación de pobreza” [5] 

El Tribunal, al dictar sentencia respecto del desistimiento, entendió que debía pronunciarse sobre la distribución de las costas, sin atender en principio, cuáles fueron las tareas realizadas,  sin que se trabara la litis. (sic) Y nos preguntamos ¿En base a qué labor o actuación profesional, fueron regulados los honorarios? ¿Cómo resultó ser vencida la parte que desistió del proceso?

 

Nada tienen que ver “las normas que regulan el beneficio de litigar sin gastos, en cuanto eximen al beneficiario del pago de las costas o gastos judiciales hasta que mejore de fortuna” tal como lo asiente el Tribunal, pues la LDC tiene previsto el caso desde una hipótesis propia, que en nada se contradice con la “mejora de fortuna”, que hace mención a otro instituto ajeno al ritual consumeril.

Entendemos que el beneficio de justicia gratuita previsto en el artículo 53 de la ley 24.240 alcanza también a las costas del juicio, siendo indiferente a tales fines, que la parte consumidora revista el carácter de demandada. Una razonable interpretación armónica - permite aseverar que el usuario no debe apelar a ningún formulismo que no contemple la LDC,  pues ésta en clara: “ya que se lo concede automáticamente”.[6]

VI- Sintetizando.

Tanto el juez de grado, el Fiscal interviniente, como la Cámara de Apelaciones, resolvieron de espaldas a los postulados de la LDC y ello es así porque lo dice la ley, la doctrina y copiosa jurisprudencia al efecto, es por ello que debemos advertir los alcances de la franquicia de gratuidad del art.53 LDC que es autónoma y se basta a si misma por el solo imperio de la ley: “ ya que la norma no reenvía al ordenamiento procesal que rija en el lugar de tramitación del proceso sino que directamente se ciñe a conferir la gratuidad, sin otro aditamento, ni exigencia” [7]

Es así que opera de pleno derecho, y debe aplicarse de oficio siendo innecesaria la iniciación de incidente alguno, pues no resulta necesaria para conceder la franquicia del mentado art. 53  ya que la gratuidad comprende no sólo la tasa de justicia sino también los gastos y costas del proceso. [8]

 

Es que la sola letra del articulado, resulta clara al admitir la irrestricta gratuidad del trámite procesal, entendiendo que el beneficio de justicia gratuita debe ser interpretado en sentido amplio, comparando tal instituto con el beneficio de litigar sin gastos: “así el beneficio de gratuidad previsto en los arts. 53 y 55 LDC tiene un alcance similar en amplitud al beneficio de Litigar sin Gasto” [9]

 

 “Queda confirmado que la extensión del beneficio de justicia gratuita - previsto en los artículos 53 in fine y 55 in fine de la Ley Nº 24.240 de Defensa del Consumidor (según Ley Nº 26.361)-  es de naturaleza  amplia, sin restricción alguna, ya que no solo comprende la exención del pago de la tasa de justicia, y cualquier otro tributo de iniciación del juicio, sino que también comprende las costas del proceso, mas todos los gastos del juicio, cuando fuere impetrada por el consumidor. “[10]

ferencia 

[1]causa "ADDUC y otros c/AYSA S.A. y otros s/Proceso de conocimiento"

[2] (La Corte Suprema de Justicia de la Nación en los autos "Adduc y otros c/AYSA S.A. y otros s/Proceso de conocimiento" del 14.10.2021)

[3] Plenario en el fuero en la causa "H., D. R. c/CMR Falabella S.A. s/Sumarísimo" y el 21.12.2021 en pleno.

[4]      “               “               “ídem.

[5] "P., J. L. y otro c/D., M. J. y otros s/Incumplimiento de contrato" Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

[6] del artículo 53 de la ley 24.240 -texto según ley 26.361

[7] Roldán de Bonifacio Elizabeth Teresita c/Fiat Auto SA de Ahorro p/fines determinados y otros s/ordinario"; íd. 20/09/11, "Giudici María Alejandra c/ JP Morgan Chase Bank NA y Otros s/ordinario"; íd. 11/11/10, "Aparicio Myriam Susana y otros c/Caja de Seguros SA s/ordinario".

[8]  Ver Brevetta Rodríguez, Miguel A. (Autos Meritello, Oscar Orlando c/ Circulo de Inversores S.A de Ahorro P/F/ Determinados y otros s/ ordinario del 28/9/2017, expte n° 15107/2017). “De la gratuidad en la Ley de defensa al consumidor” https://www.blogger.com/blog/post/edit/2630184658326281517/6487534726015828699

[9] (“La gratuidad en las acciones individuales y colectivas de consumo”, por Horacio L. Bersten, Diario La Ley, 17 de marzo de 2009, pág. 4 y ss).

[10] Ver Brevetta Rodríguez, Miguel A. ídem. 5-feb-2018 |  Doctrina  |  Brevetta Rodríguez, Miguel A.  |  MJ-DOC-12363-AR  |  MJD12363 

viernes, 10 de noviembre de 2023

MIGUEL BREVETTA RODRÍGUEZ : UN ESCRITOR QUE HA CRECIDO Y MADURADO EN SU ESTILO

Por Eduardo Manzur

                                     Cuando uno, apenas tiene en frente el libro Como adiós inteligente entre los dos  de Miguel Brevetta Rodríguez, salta inmediatamente en nuestra memoria y en nuestro recuerdo la legendaria personalidad del autor Enrique Domingo Cadícamo, poeta, escritor y compositor argentino, autor de numerosas obras y perteneciente a la llamada "Edad de Oro" del tango. El título de este libro, es un fragmento de uno de los tangos más notorios y más sentidos de Cadicamo, “Por la vuelta” obra que escribiera en el año 1938.

El género: Poesía. Ilustración de portada: Obra, “Desnudo con sombrero” 2009, es un acrílico sobre madera de Natalia Ramos Taboada. Diseño de tapa cuidado y diagramación general: Juan Manuel Aragón. Fotografía de solapa y contratapa: Juan Manuel Brevetta. Corrección: María del Huerto Brevetta.

En este material notamos un Brevetta Rodríguez reflexivo en su escritura. Leemos este libro y en comparación a su anterior, publicado en 1973, podemos decir que ha crecido madurando su estilo, estilo que se consigue a través de los años, estilo que sólo lo poseen los escritores de raza, escritores que nacieron con el corazón lleno de arte, escritores que aman realmente lo que escriben.

En ese tenor se fructifica Miguel, que tiene estilo para escribir, cosa que para otros, es difícil conseguirlo y al no encontrarlo realizan sus obras sin que nadie pueda identificarlos a simple vista. Tener estilo es el otro arte que el escritor debe conseguir.

Según Aristóteles, cada vida humana es un viaje desde la estación inicial que es pura posibilidad hasta la estación terminal donde ella se define y se completa, un viaje desde ese mínimo ser "en acto" que somos al nacer, hasta la plena realización –o frustración- de nuestro ser "en potencia", de lo que estamos llamados a ser.

Dijimos que el género es: Poesía. En el poema “Ocaso” leemos:
                     “Se recuesta tu imagen trasnochada en mi espíritu alerta.
                      Hoy te espero y siento,
                      que no llega tu voz a los rincones vacíos de la espera”.

Aquí lo localizamos en la transición del sentido recto de una palabra a otra con el sentido figurado que es, la metáfora. La metáfora tratada con palabras simples, cotidianas que todos podemos comprender, y aquí lo descubrimos en una gran elevación literaria, consiguiendo con palabras humildes,  bien estructuradas llegar al corazón de los lectores, y eso ya, es un gran logro, porque en la jerga literaria se suele decir que: escribir fácil es difícil  y escribir difícil es fácil.

 En “Va llegando el adiós” nos dice:
                     “Prefiero tu recuerdo a esta angustia egoísta
                      y si debo elegir entre el otoño cierto de mis años
                      y el verano caliente de tu boca,
                      prefiero adjudicarme la esperanza
                      porque nunca se sabe quién golpeará mi puerta otra mañana”.

Muchas cosas se pueden inferir de estos ejemplos de metáforas, depende de quien las recibe. Son para estimular la imaginación de aquel que lee o escucha un poema, por ejemplo. Son una manera distinta de decir las cosas, de forma más agradable y con un toque especial para quien las recibe.

Leyendo “Como adiós inteligente entre los dos” vemos la otra parte, es la formada por las reglas que permiten elaborar textos: las reglas de adecuación, coherencia y cohesión. La adecuación: Sig. Adaptar una cosa a otra. La adecuación es la propiedad del texto que determina la variedad (dialectal/estándar) y el registro  general/específico/oral/escrito/objetivo/subjetivo y formal/informal que hay que usar.

Notamos en sus poesías coherencia: que es el enlace, conexión, relación entre varias cosas. La coherencia es la propiedad del texto que selecciona la información (relevante/irrelevante) y organiza la estructura comunicativa de una manera determinada (introducción, apartados, conclusiones, etc.

Cohesión: Sig. Adherencia, fuerza que reúne las moléculas de un cuerpo. La cohesión es la propiedad del texto que conecta las diferentes frases entre sí mediante las distintas formas de cohesión. Estos mecanismos tienen la función de asegurar la interpretación de cada frase en relación con las de más y, en definitiva, asegurar la compresión del significado global del texto.

El libro de Miguel Brevetta Rodríguez consta de estas tres reglas fundamentales que permiten elaborar el texto, es decir el libro está bien escrito, y cuando un libro está bien escrito, nos beneficiamos todos; leyéndolo uno puede aprender a escribir, partiendo de la célebre frase que dice: si quieres escribir, lee, y este libro es un aporte valiosísimo para el lector porque nos enseña y nos ilusiona, porque nos transporta al maravilloso mundo por el cual viajamos siempre, que es nuestro corazón

Escribir versos a los veinte años es escribir versos; escribirlos a los cuarenta es ser poeta  (Peguy) Hacerse poeta es una enfermedad incurable y pegadiza  (Cervantes)
En el libro Como Adiós Inteligente entre los dos, nos encontramos con frases que nos dicen:
        Quedaremos desnudos simplemente a la buena de Dios;
        Aquí te espero aunque nunca comprendas lo mucho que te quiero;
        Aquí te llamo con voz de hombre que aún espera;
        Confundiste la espera y elegiste el camino más fácil a tus pasos;
        Te busco entre mis cosas, invento una esperanza y te nombro en silencio.

Qué nos está diciendo Brevetta Rodríguez con estas frases?, o mejor dicho, qué localizamos? o podemos tomar como estandarte, que es una constante en su escritura, “la esperanza”? Ese estado del ánimo en el que se nos presenta como posible aquello que deseamos. Quien tiene esperanza confía en conseguir lo que desea, cree que ha de suceder lo que espera. La esperanza se puede cifrar en una persona o en una cosa.

 Cuando un libro está bien escrito, simplifica la labor del que lo analiza, porque no hace falta justificaciones que, justifiquen lo injustificable para poder presentar un trabajo como el que publica hoy, porqué un libro no tiene muchas alternativas, es decir, el libro está bien escrito o está mal escrito.


Para finalizar, y como dije hace unos momentos, desde mi visión puedo decir que el libro de Miguel Brevetta Rodríguez, reúne todos los requisitos para ser considerado un libro bien escrito, por lo tanto, sugiero que todos tengamos uno en nuestras bibliotecas.

viernes, 27 de octubre de 2023

RICOS Y FAMOSOS: UNA FORTUNA QUE SIGUE CRECIENDO





   En la Argentina no todas son malas noticias y no a todos les va tan mal. Hay que dejar sentada esta advertencia, pues nunca falta un mal pensado que no tardará en atribuirnos el mote de “petardista”, cuando no se atreva a catalogarnos como “golpistas” en un país que aun mantiene fuerzas armadas, pero éstos no tienen ni para comprar la nafta de los tanques, cuando los llaman a un desfile.

Pero en verdad a quienes nada les va mal, es a nuestros gobernantes, sin ningún tipo de excepción, ya que pueden exhibir sus poderíos a plena luz del día. Mostrarse tal cual son, mas con todo lo que tienen, sin que nadie se atreva a investigarlos, no porque sea obligatorio, si porque son funcionarios públicos.

¿Será la impunidad, que le dicen…? ¿O es que las bonanzas se encuentran en posición horizontal?

Ya nada sorprende en los contornos de un país latinoamericano, menos aun que un gobernante exhiba y ratifique declarando sus riquezas, ante los ojos de millones de habitantes que viven por debajo de la línea de pobreza y otros millones de pobres desocupados en un país rico, y otros muchos más, con salarios indignos y pagados en negro.

LAS CUENTAS ESTÁN EN ORDEN 

A mediados del 2003, el matrimonio que actualmente nos gobierna, declaró ante la oficina Anti corrupción como único patrimonio, la suma de 2.000.000. de pesos, un monto nada significativo para la fecha. Pero, cuatro años más tarde, el mismo matrimonio declaró en 2007 una fortuna de 17.824.941 pesos. Es decir que encontraron en ese breve plazo, una financiera más que generosa a la hora de la repartija.

Hoy, es decir dos años después ese capital creció –quien sabe como- hasta alcanzar los 46.036.711 pesos.
No se trata de un pase de magia, pues: “para llegar a ese total suman propiedades, depósitos bancarios, automóviles y alquileres, rubro este último en el que los Kirchner, hay que admitirlo, hacen milagros. Es que pese a declarar que vendieron 14 propiedades el año anterior, lo recaudado por la pareja presidencial en alquileres se duplicó, orillando los 10 millones de pesos. Hay que recordar que en 2005 recibían por alquileres apenas 276.793 pesos. 

 No hace falta ser muy perspicaz para imaginar que los precios que lograron por las ventas fueron, también, los mejores del mercado y en esas operaciones se destaca la venta de un terreno de dos hectáreas comprado a la municipalidad de El Calafate al irrisorio precio de 6,50 pesos el metro cuadrado, y que ven dieron a 6.300.000 pesos a una cadena de supermercados. “(1)

Cómo se llega a incrementar un patrimonio de esa manera, cuando se supone que se trabaja de otra cosa, durante todo el día? Nadie se atreve a justificar el hecho sin apelar a la sospecha de lo que no debe ser. Pero nosotros no queremos ser mal pensados y menos incurrir en suspicacias en contra de nuestros máximos gobernantes, aunque voces contrarias vociferen en contra de nuestras ponderaciones.

“Si tenemos en cuenta que Néstor se recibió de abogado en 1977/78, sería bueno que explique cómo hizo para adquirir tantas propiedades en tan solo cuatro o cinco años, siendo un ignoto abogado en la pequeña ciudad de Río Gallegos. Recordemos que Cristina jamás actuó como abogada, ¿será porque no tiene el título? De todas maneras, hoy ya no es ninguna novedad que Néstor adquiría propiedades porque era el ejecutor de los juicios hipotecarios que la gente no podía pagar debido a la aplicación de la tristemente recordad Ley 1.050 del proceso. ¿No es realmente triste saber que Kirchner se enriqueció gracias al proceso?.” (2)

No es fácil comprender y menos explicar que en un país atormentado por una crisis de credibilidad en los gobernantes y en las instituciones, sus mandatarios hagan ostentaciones de riquezas desmedidas. ¿Qué pretenden? Nos preguntamos sin entender las tantas explicaciones que llegan a manera de respuesta desde los distintos sectores de opinión.

Si es lícito y es legal, tal vez no sea ético, ni moral, ejercer funciones impropias para el beneficio del propio sustento de los que solamente debieran gobernar, sin ejercer ninguna otra actividad: “Los alquileres y los negocios inmobiliarios fueron la clave del aumento. La tercera clave que explica el aumento patrimonial de los Kirchner son los intereses que cobraron por sus depósitos bancarios, la mayor parte de ellos colocados en plazos fijos en dólares. Como rendimiento de los $ 32.174.258 que los Kirchner tienen en el banco, obtuvieron $ 5.476.922, casi el triple de los $ 1.171.809 que les habían ingresado en 2007.” (3)

Ya ingresaron varias denuncias por enriquecimiento ilícito en contra del matrimonio que desde hace seis años nos gobierna, mientras sus funcionarios van dejando el poder jaqueados por el mismo articulo del código penal.
             

                    “Y entre los males y los desmanes
Hay cierta gente que –ya se sabe-
                                             Saca provecho de la ocasión
Comprando a uno lo que vale dos
          Y haciendo abuso de autoridad
Se llevan hasta la integridad” (4)

FUENTE
1. Diario Perfil, 14 de julio de 2009.-
2-Tribuna de Periodistas, 14 de julio de 2009
3. Gabriel Sued, diario La Nación 15 de julio de 2009.-


4. Víctor Heredia, Informe de la situación. (CD: Puertas Abiertas).-

Publicado Agosto de  de 2009

jueves, 26 de octubre de 2023

LA POLÍTICA EN LOS TIEMPOS DEL DENGUE

Nota editorial del 17 de abril de 2009

    
Al ex prepotente Busti, el incorregible Fellner y el jefe de la banda Schiaretti, no los detiene ninguna plaga a la hora del choreo, menos los detendrá un pobre mosquito.

                          Están pasando cosas insólitas en esta Argentina desconocida. ¿Adelantar las elecciones por única vez? ¿Por qué? Docenas de respuestas de los más variados matices responden el interrogante, pero nada es coherente. Dicen por ahí que se benefician los que están en el Poder. No lo creo.

Vivimos en un sistema democrático anémico, le faltan muchos ingredientes para fortalecerlo y lo poco de rescatable que le queda, se empeñan en vulnerarlo. No deben agredirse a los sistemas que son los que indican las reglas del juego, por que se debilita la credibilidad.

Muchos se preguntan. ¿Por qué arremeter en contra de la democracia con ocurrencias torpes, impuestas mediante fórceps? ¿Hasta cuándo se puede tirar de la cuerda, sin que ésta llegue a cortarse? ¿Cuándo se reconocerá que el Poder transita de mano en mano y que debe transmitirse de tiempo en tiempo?

Nos cansamos de repetir que no se puede gobernar mediante comando doble, es inadmisible y además inconcebible que nuestro ordenamiento jurídico sea apuesto a prueba, como si se tratase de un  laboratorio de ensayos. ¿Qué la ley lo permite? Puede ser, pero a veces la ética y la moral lo combate, oponiéndose a todas luces, cuando se argumentan que se puede vivir con libertades prestadas.

¿Qué es ese invento  de "candidatos testimoniales"? De mover la costosa maquinaria estatal que implica el acto eleccionario, para después hacerle "pito-catalán" a los electores, renunciar al cargo para el que fueron electos, permitir que asuman los de la cola de la lista sabana, volver a retomar la función inconclusa e interrumpida a destajo, por el solo hecho de fraccionar voluntades para el regocijo y la permanencia de uno.

Algo está pasando en la Argentina, pero nadie se da cuenta, al menos eso es lo que parece. Hace más de 20 años que en Santiago del Estero existen programas nacionales para combatir el dengue, pero nunca se llevó a cabo un operativo serio destinado a prevenir como es debido los efectos de su propagación. Con tibios anuncios de su existencia, no se combaten los males. Nada se puede desde la actitud de un tibio.

Pero ya es tarde, el enemigo convive con nosotros y lentamente nos está atacando, pero según aparece, mucho no importa todavía. No hay ningún centro de atención en donde analicen con certeza, si fuimos atacados por el insecto silencioso y contrajimos el mal ¿Qué estamos esperando? ¿La pandemia?

En la Cámara de Senadores de la Nación, tenemos tres representantes de la provincia. ¿Qué hacen? Ni se inmutaron cuando sonó un teléfono, dando la orden de levantar la sesión en el justo momento en que se trataba una ley de emergencia sanitaria. ¿Desde cuándo, en este país se gobierna por teléfono?

Los que gobiernan, parece que tienen su propio diario de Yrigoyen. ¿Se quedaron en el tiempo? Estas no son las épocas  de "tirar manteca al techo", alguien debe avisarles, que estamos transitando los tiempos del dengue. Con los mismos problemas de antes, algunas tonteras nuevas y los mismos "salvadores de la patria", hoy devenidos candidatos testimoniales, un poco menos para la risa y más para la lágrima.

Hay que cambiar los cuadros dirigenciales que son los deficitarios, dejando al sistema en donde debe estar. La política de la truchada, no acarrea beneficios de ninguna especie, tampoco sirven los candidatos truchos.
Dicen que los mosquitos no pican cuando están "llenos", a excepción de nuestros candidatos-mosquitos que desde que se instauró la democracia llenaron sus alforjas, pero siguen picando, porque siempre quieren más.