sábado, 23 de abril de 2016

PRESENTARON NUEVO LIBRO DE MIGUEL BREVETTA RODRIGUEZ


              La Fundación Pensar Santiago y la Editorial Yanasus, presentaron este jueves 19, a partir de las 19,30 en la sede de Utopía, Libros y Café, sito en Independencia 221 de esta ciudad, el nuevo libro de Miguel Brevetta Rodríguez, titulado “Como adiós inteligente entre los dos”. 

Con esta entrega el escritor santiagueño regresa al mundo literario después de una larga ausencia, desde que presentara su poemario “Poemas con Neurosis” (1973). La ilustración de la portada está a cargo de la artista plástica Natalia Ramos Taboada, mientras que la diagramación y el armado en general estuvo en manos del periodista Juan Manuel Aragón.

En la ocasión, el narrador y folclorista Eduardo Manzur tuvo a su cargo la presentación de la obra conjuntamente con el conocido periodista Cesar Leovino Suarez, quienes se referiron a aspectos inherentes de la personalidad del autor que, como se sabe, nació en el Santiago del Estero el 19 de febrero de 1950 y apareció en la vida pública como colaborador permanente de los diarios El Liberal y La Hora, cuando no había cumplido los 20 años. 
Tapa y contratapa del libro Como adiós inteligente entre los dos

En 1970 fue designado director del departamento Cultural de L.W.5. (Radio del Norte) y un año más tarde asumió como director general de Cultura de la provincia y secretario General del NOA Cultural.

Brevetta Rodríguez también desarrolló una activa y dilatada tarea en los ámbitos culturales, políticos, sociales y en los medios de comunicación.

Publicó, Santiago 7 poetas (1972), Poemas con Neurosis (1973) y más de quinientos artículos en diarios locales y nacionales, revistas especializadas sobre política, historia, biografías, poesía y folklore. Participó en numerosos recitales de poesía y teatro leído.

Fue creador y conductor de numerosos programas radiales en las emisoras locales: L.W.5. L.V.11 y L.R.A. 21, Radio Nacional, intervino en publicaciones conjuntas y fue destacado en antologías varias, siendo premiado en distintos concursos literarios, socio de la Sociedad de Autores y Compositores y de la Sociedad Argentina de Escritores.

Es autor de la obra literaria y musical " Personajes Populares Santiagueños volumen I y II." “Así es Santiago I y II." y " Devociones Populares Santiagueñas I y II", declarados de interés cultural y provincial por decretos del Poder Ejecutivo de Provincial.

Su obra actualizada se difunde desde su sitio web.
http://brevetta.blogspot.com.ar/ 


jueves, 21 de abril de 2016

TEDY BUR: UN "BON VIVANT" POR LAS CALLES DE SANTIAGO.


                 Caminaba las calles del  centro como un imperativo cotidiano y a su paso derramaba un sin fin de saludos, porque todos lo conocían y apreciaban al primer "mannequin" vivant que tuvo la provincia de Santiago del Estero.

Contaba mi padre que “el gringo” y sus amigos solían “chimpar” en las lagunas que  - allá lejos y hace tiempo- se formaban en la esquina de Roca y Rivadavia, sin dejar de rememorar que en sus continuos viajes a la Capital Federal, casi al final de la década del cuarenta, lo sorprendía la imagen de su amigo sonriendo desde un inmenso cartel al frente del Obelisco, cuando promocionaba los tradicionales cigarrillos Clifton.

Tedy Bur (Juan Carlos Burgos Peralta) modelo publicitario, vivía por entonces en esa convulsionada Buenos Aires que gestaba la segunda revolución popular en 1945 y anunciaba el ascenso del peronismo al poder.

Fue un verdadero pionero del oficio de modelar junto a su amigo, el reconocido Ante Garmaz, y son ellos quienes abonaron los cimientos para que veinte años después se pergeñara la creación de AMA (Asociación Modelos Argentinos) en donde abrevaron Hugo Puigrós (Palmolive), Jorge Lezama (Superuva Donati), Eduardo Murchio (Embajadores); Horacio Bustos (L.M.), Chunchuna Villafañe (Gillete), Marta Cerain (sastrerías Vega) y Karin Pistarini (vino Resero) entre los más conocidos.

Por entonces el “bon vivant”, volvió a Santiago y al poco tiempo lo designaron como administrativo en la planta permanente del Ministerio de Salud, igualmente continuó con su actividad de modelo publicitario para grandes casas de vestir de la época como la sastrería Sirena, New London y Ñaró. Desfiló en el Parque de Grandes Espectáculos, Los Bancarios, el Jockey Club y animó fiestas privadas con su caracterizado glamur distintivo.


Por los años setenta la juventud santiagueña lucia las corbatas “sicodélicas”, comercializadas, distribuidas y firmadas por nuestro personaje, como diseños exclusivos de su autoría. Otra de sus habilidades destacadas, las mostraba en las pistas de los bailes de entonces: “También lo anuncian a: Tedy Bur ese modelo que  baila en el centro de la pista, una suerte de zapateo americano, a quien todos le hacemos una especie de círculo para observarlo de cerca, lo bueno es que siempre lo acompañan dos bellas muchachas que, me dijeron, serían de apellido Arias, (que viven cerca del Club Piquito) no tengo más datos”. (1)

Entrados los años noventa era común encontrar a Tedy en las misas vespertinas de la Iglesia San Francisco recolectando las ofrendas o saludando a la feligresía en la puerta de entrada del templo. Los fines de semana asistía como parte de un ritual a compartir un café con nuestro grupo en las mesas del Barquito Bar o el Jockey Club. Siempre elegante, locuaz y distinguido.

Con el tiempo lo dejamos de ver, nadie supo informarnos de su ausencia repentina, hasta que no hace mucho, nos anoticiamos de su fallecimiento a los 88 años, un 19 de agosto de 2008.-


(1) http://brevetta.blogspot.com.ar/2016/01/carta-al-zoco-de-la-buri-buri-ii-eran.html

domingo, 10 de abril de 2016

ARIEL ALVAREZ VALDES AMIGO ABSOLUTO

           Los últimos cafés por las mañanas recordaran el dialogo encendido al nombrar la política de aquí y de allá. La avidez recurrente por encontrar los diarios dispersos entre las mesas y mascar las noticias para ilustrar - qué pasa-  al que llegue después, fue por años un ritual cotidiano en los altos de la confitería que mira a la plaza principal.

Con voz clara, suave, pausada, acostumbraba a mezclar las historias para que la elocuencia armonice con el razonamiento profundo del relato.  Muy seguro, jamás dudó de su objetivo, ni de su culto, ni de su profesión, tal vez porque dentro de un corazón exuberante, pudieron convivir en armonía, la frialdad de los números, la comprensión de la historia, el apasionamiento por Rosario y por Santiago y el transitar austero por la poesía clásica e intimista que compartió con pocos, no sé por qué motivos.

Lo advertí siempre cauto, pero apasionado por sus emprendimientos. Cuando comandó el canal de cable T.I.P., me convenció de que sería un buen Director de Noticias y no escatimó recursos con tal de analizar mis comentarios editoriales a mitad de programa, para llamarme luego y expresar su opinión.  

Ávido lector y explorador profundo del estilo y las palabras, buceábamos por todos los espectros del presente y del pasado, sin censurar ningún tema. Siempre presente, el humor afloró en nuestros diálogos, muchas veces, hasta alguna lágrima furtiva. Fue un deleite cada encuentro y un alto honor, el contar con su aprecio y haber abrevado en la inagotable fuente de su sabiduría.

Muchas veces le propuse la edición de sus poesías, lo que generó no más que sarcásticas sonrisas, pero nunca desechamos la revisión del propósito y hasta fantaseamos con su musicalización. Romántico hasta los tuétanos, nostálgico empedernido, lo podía el tango –en la versión borgiana- más cerca del amor que de los guapos.

Nunca olvidaré aquel gesto humilde, desprendido de su generosidad intelectual, cuando me pidió que comentase su último libro: La Universidad Católica de Santiago del Estero Luces y sombras en cuarenta años de historia 1960-2000. (1) 

No me sentí merecedor del alto elogio, conociendo a tanto ilustre en su entorno.  Pero, el don de dar que llevaba incorporado superó el distingo, sin admitir reparos.

En esa obra, Ariel rescató una máxima de León XIII, que insertó previo a la presentación del libro: “La primera ley de la historia es no atreverse a mentir, la segunda, no temer decir la verdad”.  Tal como vivió y actuó.


EN VEZ DEL AMOR (2)
Hoy quiero que sepas que fue aquella pena,
querida, muy mía, perfecta y total;
angustia sin tiempo de un siempre futuro
que en llanto y en humo se quiso quedar.
Yo sé que una tarde, aquí por Corrientes,
el último whisky te puso a olvidar,
creyéndote sola en ese desierto
de tus pensamientos y tu libertad.
La vida que nunca remonta la vida
ni cruza dos veces el mismo lugar
abrió en ese instante por dos paralelas
los sueños que apenas yo pude tocar.
Yo se que otra tarde vendrás por Corrientes
detrás de vos misma queriendo llegar,
de besos regada la piel de tu cuerpo,
los ojos desiertos de mirar atrás.
Y entonces mis ansias querrán rescatarte
buscando en el alma su viejo anhelar,
Ya todo cubierto por las hojas secas
que la ausencia deja, que el otoño da.
Corazón adentro te buscaré en vano
y fiel el silencio cubrirá mi voz.
Antiguos recuerdos saldrán a quererte
mas sólo habrá muerte, en vez del amor.
 A.A.V.


FUENTE:

2- Poema inédito en mi poder, con música en tiempo de tango por José Tomás Lescano.

jueves, 7 de abril de 2016

EL “GRINGO” JENSEN.

Casa de gobierno: dialogo político con el Partido Conservador Popular 1982
                  Bien temprano, casi todos los días, cruzaba en diagonal la plaza Libertad y encarando por la peatonal, valija en mano, se encaminaba hacia tribunales a “pasillear” la tarea de la profesión. Siempre igual. Elegante, sencillo, derrochando a su paso, austeridad y simpatía. 

Hace unos días, inesperadamente le dijo basta a la rutina y se marchó por los silencios inescrutables de la muerte. Carlos Alberto Jensen Viano, no quiso seguir litigando y eligió el otro camino.

Lo conocí allá por los setenta, cuando aceptó tomar las riendas del ejecutivo provincial, en los albores de una década ingrata que le dio la espalda a la Constitución y a los derechos individuales. Sin embargo, en ese lapso se mostró sereno, cauto y diligente, hasta la normalidad institucional, cuando le entregó el mando a un Carlos Juárez que llegaba entusiasta prometiendo agua y caminos.

Fundador del partido Demócrata Cristiano en la provincia, militó y formó a generaciones de entusiastas partidarios desde la doctrina Social de la Iglesia.

A menos de una década, desde su asunción como delegado federal, cuando el país, una vez más, se debatía entre lo inexplicable y la sin razón, fue nuevamente convocado para dirigir los destinos de los santiagueños. Eran los años para los memoriosos, de una violencia cruel y fratricida, cuando cualquiera desaparecía sin dejar rastro, ni explicar causa o motivo.

Y otra vez, el “gringo” Jensen –como cordialmente se lo conocía- gobernó una vez más, sin estridencias, sin sobresaltos, sin infortunios, por ello me recuerda a Lucio Quincio Cincinato (1) aquel  general y político romano, hacia 519 a.C. - 439 a.C., que fue llamado en dos oportunidades para ordenar y pacificar las turbulencias de su pueblo, siendo considerado para la designación, por su honradez, integridad y rectitud ante las debilidades del poder.

También, lo escuché desde la cátedra de Derecho Público Provincial en la Universidad Católica de Santiago del Estero. El me escuchó el 21 de enero de 1983, cuando asistí –por su invitación- a la casa de gobierno, representando al Partido Conservador Popular, en la ronda del diálogo político, próximo a la normalidad constitucional. 

Esa mañana, sin articular palabra, solo con la mirada atenta y comprensiva, aguzó su oído, cuando expuse: “… que las cárceles estaban llenas de jóvenes inocentes, tras una política económica propia de la edad feudal, que la famosa CONAREPA, debía funcionar también en la provincia, ante el rumor de funcionarios ricos, que surgió una nueva clase, la de los desaparecidos y que estos últimos años se inscribirán en las paginas negras de nuestra cultura provincial, pues sus autoridades impusieron a nuestros artistas las más increíbles formas de censura, propio de mentalidades ajenas a la evolución de nuevas corrientes y que los “testaferros de la contracultura” carecen de idoneidad y representatividad para lograr una obra coherente y digna y acorde a nuestro patrimonio cultural.” (2) 

Recuerdo que antes del dialogo le pedí el retiro de uno de sus funcionarios de la mesa -lo tenía al frente- a lo que accedió de inmediato. Gobernó con comprensión y mesura y en ningún tramo de sus gestiones abandonó su hidalguía, ni ese don de gentes tan característico en su personalidad.  

Junto a su entonces Ministro Federico Lannes, promovieron la repatriación de los restos de nuestro ilustre comprovinciano el Dr. Ramón Carrillo, muerto en el exilio. Eran los tiempos en que su nombre era injustamente silenciado, y su magna obra ocultada deliberadamente. Ese fue un auténtico acto de valentía.
Con Carlos Juarez, una vez más
Y la historia fue reiterativa y una vez más, al regreso de la democracia, el “gringo” Jensen, por segunda vez, le cedió el mando a Carlos Juárez, que regresaba del exilio, más experimentado, pero con otra metodología para gobernar.

Entregó el bastón de mando y al día siguiente, cruzó en diagonal la plaza Libertad, el oficio lo esperaba, al igual que a Cincinato, quien volvió con su arado a labrar la tierra.

Durante sus dos gobiernos, ningún santiagueño fue denunciado como "desaparecido", ni fueron conculcados desde la arbitrariedad, los derechos de nuestros comprovincianos
Nunca fue denunciado… y eso es mucho decir.

Fuente:
1   -    www.Wilkipedia.org.
2   -    Documento No 3. Partido Conservador Popular, Distrito S. del E.



viernes, 1 de abril de 2016

ADIÓS AL POETA a Marcos J. Figueroa, In memorian.


       

                                          Se apagó una voz que estaba enraizada en la profunda claridad del día, en la copa ancestral de los quebrachos, en el quejido largo de esas tardes sudorosas y ardientes de mi tierra.

Pero hoy, no importa que hálito espiritual trajo a Marcos J. Figueroa, ni cuándo. Solo sentimos prendida en nuestro acervo la gran obra cultural que nos legara, en símbolo de herencia testimonial, en ofrenda de júbilo y de paz, de amor y de amistad, de lucha y de clamor.

Había nacido allá por 1882, cuando casi agonizaba el siglo de la libertad y la independencia. Desde muy joven se caracterizó por su brillantez en la palabra y en el verso, era ese poeta que habría de cantar con profundo sentimiento la exclusividad de las cosas nuestras, era como aquel raro centauro dotado de una extraña habilidad para manejar el cincel victorioso de la idea, de la forma, del ensueño.

 Fue el único, quizás, que aún mantenía una imagen señorial, con algo de patriarca, muy a pesar de ese montón de años gastados que llevaba ufanoso en las alforjas de sus tantos sueños, el mismo que soñó con la heredad de un pueblo legendario, virginal y heroico: amplio, lleno de fuerza y de poesía.

                     “El quebrachal se estremece
                      rico de savia y verdores.
                      En los cardones las flores
                      Blancas estrellas parecen”

   Siempre la buena imagen de su tierra, casi clavada en sus pupilas, sentía el autor de “Registro Rural” (1966). Recuerdo que siendo apenas un niño, miraba pasar a don Marcos en la lentitud de un paso fantasioso, débil, melena al viento, poncho sobre sus hombros, lucido todavía, muy a pesar de sus casi 80 años de pura lucha, de auténtico sacrificio, de incomparable abnegación.

   Algunas veces solíamos encontrarnos en el kiosco de costumbre, de Rivadavia y Tucumán, para comentar las nuevas publicaciones  que se conocían de nuestros escritores, o para que me hablase con cierto entusiasmo, de la entrañable amistad que lo unió a don Andrés Chazarreta.

- No hay que abandonar el verso- me decía- el pueblo nos exige escribir, mire que Yo a la edad que tengo, sigo escribiendo todavía. Siga Miguel, siga muchacho.  Y se alejaba sin decir palabra.

                  “Senderito de la tierra
                    que al pronto desapareces
                    como habla del santiagueño
                    vas arrastrando las eses”.

  Así fue la expresión del poeta reflejada en: “Senderos Santiagueños” (1968) Ya desde que me obsequiara sus conocidos: “Sonetos”, solo lo veía en los días cálidos de otoño, o en las tardes de los veranos, cuando el sol se recostaba en el ocaso. Caminaba por las calles de Santiago, a paso lento y con la mirada fija, como si no quisiera interrumpir sus meditaciones, que seguro habrían de navegar no sé en qué velero poético o paseando tal vez en alguna carreta por caminos de antaño, y  por qué no,  pensando en lo que pudo ser, pero no fue…

                   “Y es que el niño alado, el de la flecha
                    La dirigió artera y tan derecha
                    Que el corazón sin par me ha traspasado”.

   Quizá fueron éstas las ansias de Don Marcos recopiladas en sus “Sonetos” (1970), lo último que nos entregara.

   Y quiso marcharse solo, sin avisarle a sus hermanos los poetas, que se iba en busca de un nuevo poema, de una antigua vidala… solo una reminiscencia del triste jazmín o de la “santa Rita” lo acompañaron. Se fue Don Marcos, sin que pudiéramos decirle nuestro adiós.



Publicado en el diario El Liberal, julio de 1973

martes, 29 de marzo de 2016

ALBERTO FONROUGE EL ÚLTIMO CONSERVADOR POPULAR




                    Ayer falleció en La Falda Provincia de Córdoba el Dr. Alberto María Fonrouge político de raza que junto al Dr. Vicente Solano Lima fundaron el Partido Conservador Popular.

Con la asunción de la Formula Cámpora- Solano Lima en  1973 ocupó una banca por su partido en el Senado de la Nación hasta la irrupción del  golpe militar del 24 de marzo de 1976. Fue uno de los sostenedores de la consigna por la Amistía, Tregua y Pacificación desde donde sentaron sus bases fundacionales el P.C.P., allá por los años 1956/57.

Participó activamente de aquellos acuerdos políticos, en calidad Secretario General, como: “La Hora del Pueblo” y “FRECILINA”. También  fue fundador junto con Juan Domingo Perón del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en 1973, en busca de una salida de tinte democrático, cuando el país se debatía en la anarquía. 

A fines de 1975 en su condición de Senador Nacional visitó la provincia de Santiago del Estero en busca de proyectar un acuerdo electoral en apoyo al gobierno justicialista en el poder a cargo de María Estela Martínez de Perón, quien se encontraba acechado por la perspectiva de un golpe institucional.

Lo acompañamos, en reunión llevada a cabo en los salones del  Savoy Hotel, a donde asistieron los dirigentes, Victorino Carol Legones, Remigio Carol, Julio Lugones, Alberto Vea Murguia, entre muchos otros.

La idea fue conformar las bases de acción política y la declaración de principios de un partido político independiente, con personería electoral que llevaría la denominación de “Acción Frentista”, para conformar un frente electoral con los partidos afines a la línea justicialista.

En esa oportunidad y más adelante, en reunión llevada a cabo en el Salón de Lectura del Senado de la Nación llegamos a programar la salida de un avión chárter, con destino final en nuestras Islas Malvinas, como un símbolo de nuestra posición política identificada con las banderas del nacionalismo.

Recuerdo que en una oportunidad en que - con un grupo numeroso de jóvenes santiagueños-  nos encontrábamos reunidos en la entonces desaparecida Confitería Ideal, confeccionando la lista de voluntarios para abordar el viaje, fuimos alertados de que los servicios de inteligencia provinciales ya se encontraban próximos a nuestra detención, lo que felizmente no se llevó a cabo.
Fonrouge desplegó durante toda su vida la estirpe de un sentimiento nacional y popular que le valió el reconocimiento público de los principales dirigentes políticos de la Argentina.

Culminó su actividad pública en 1985 cuando fue designado Con Juez de La Corte Suprema de La Nación, donde fue propuesto por el Dr. Ricardo Levene (h), tarea que desempeñó hasta cumplidos sus 85 años, conjuntamente con las cátedras de Derecho Constitucional en las Universidades de Buenos Aires, El Salvador y Kennedy.

Con su fallecimiento se cierra un ciclo en la vida política argentina conformado por verdaderos gestores de las banderas pacificadoras de aquella Argentina convulsionada que tuvieron la sapiencia de visionar que un nuevo curso tomaría la historia de nuestro país con el arribo del Gral. Juan Perón al poder a quien  acompañaron en su histórico regreso al país el 17 de noviembre de 1972. Y fueron ellos precisamente quienes lo comprendieron y lo apoyaron, dejando de lado mezquinos intereses de la época.


Se fue “Cacho” Fonrouge, casi centenario,  el  amigo de la militancia, el consejero sabio, el hombre de bien, el último conservador popular.

domingo, 27 de marzo de 2016

MARCELO SANCHEZ SORONDO


 A solo meses de cumplir los 100 años, falleció el Dr. Marcelo Sánchez Sorondo (17/9/1912- 24/6/2012) un referente clásico de la corriente nacionalista-conservadora argentina, quien en su dilatada vida pública dirigió tres míticos semanarios de actualidad política denominados: "Nueva Política" (1940), "Azul y Blanco" (1956), que fue clausurado durante la presidencia de Onganía, y "Segunda República" (1961). Analista político, abogado, periodista, fue presidente del Circulo del Plata entre 1973 y 93 y desde entonces presidente honorario.

Publicó "La revolución que anunciamos" con prologo del padre Leonardo Castellani, "Teoría política del federalismo", "Libertades prestadas" y la vasta síntesis histórica, "La Argentina por dentro". En los años 90 creó la revista "Fundación. Política y Letras" y en 2001, apareció su última obra: "Memorias. Conversaciones con Carlos Payá".

Conjuntamente con el  Gral. Carlos Augusto Caro, y el Cnel. Joaquín Correa fundaron el “Movimiento de la Revolución Nacional”, contando en la mesa directiva a personalidades de la talla de Carlos María Lascano, Nimio de Anquin , Joaquín Díaz de Vivar y Luis Rivet, entre otros.

El partido tuvo su sede en la redacción del semanario Azul y Blanco en la calle Charcas 684 en la zona de Retiro de la Ciudad de Buenos Aires. En 1973 Cuando su amigo Vicente Solano Lima resultó electo Vicepresidente de la Nación, formó parte del FREJULI resultando ser electo Presidente y candidato a Senador Nacional en segundo término por la Capital Federal, perdiendo en segunda vuelta contra el Dr. Fernando de la Rúa de la Unión Cívica Radical.

Su ideario político estuvo impregnado de un fuerte tinte nacionalista, propio del tiempo de su militancia, cuando la Argentina vivía sofocada por los reiterados golpes institucionales, los que se produjeron en forma sistemática y en periodos cada vez más cortos.

Sin que se pueda afirmar que perteneció a un partido político determinado, -atendiendo su actividad circunscripta al campo del pensamiento y del análisis intelectual- .no resulta aventurado sugerir que fue el partido Conservador Popular el que mejor contuvo sus convicciones, desde la militancia cultural al derrotero histórico cuando bien define evocando a su fundador dentro del “partido de la intermediación entre el viejo pasado federal y sus ulteriores encarnaciones, cortado en el molde de Adolfo Alsina y que no persistieron ni exageraron las prevenciones ideológicas” (1)

Tal vez por ello se pueda coincidir en que: “Marcelo no se pliega al conservadurismo paterno. Desde la intimidad de aquella gran clase dirigente, eficientista y sustancialmente liberal, intuye y analiza los peligros de un cosmopolitismo extranjerizante. Comprende al denostado Rosas y ve en los combates de la Vuelta de Obligado, la expresión de una patria profunda. Su ideario será el del nacionalismo militante y la búsqueda fórmulas políticas que puedan preservar lo nacional como valor prioritario. Queda alejado por igual de la izquierda satelital y del liberalismo que, por la puerta de Buenos Aires, abre el camino a la subculturación desde el exterior y a la dominación económica.” (2)

No hace mucho, el diario La Nación por intermedio del periodista Bartolomé de Vedia, recogió su pensamiento de los años lucidos, del reposo y la investigación desde donde predijo los males de un país que día a día nos muestra una faceta distinta, mientras trata de acomodarse en el sitio de la estabilidad, sin que nos deje de asombrar.

“Se está viviendo un régimen de oligarquías partidarias que ha sustituido y corrompido a la genuina democracia, los argentinos vivimos una crisis sociocultural angustiosa, de modo tal que "la política gira en el vacío". La desaparición de la clase dirigente tradicional de la Argentina ha dejado un espacio que aún hoy continúa vacante, mientras el país necesita encarar la reconstrucción de su sistema político de partidos. Para eso será indispensable -advierte- la creación de fuerzas nuevas que se identifiquen con las raíces históricas del país.  “La antigua clase dirigente no ha sido reemplazada en la tarea del Estado. En su lugar actúan las oligarquías partidarias, que no son una clase ni son dirigentes.”

“Desde la muerte de Perón, la estructura del poder internacional ha variado radicalmente. Perón, que se anticipó a la globalización, definida por él como "mundialización", no tuvo que lidiar con su concreción en un escenario de una única superpotencia, como es el que hoy tenemos. En el justicialismo actual, lo que se echa de menos es, precisamente, la idea de la comunidad organizada. Y lo que divide a sus distintas tendencias es el criterio sobre la posición de la Argentina en el mundo”

 “Por el otro lado, hay sectores en los que asoma cada tanto la nostalgia de un sedicente peronismo setentista, que se invoca en los discursos, pero pasa a segundo plano a la hora de las decisiones, salvo en los temas en los que el sesgo ideológico no afecta a intereses concretos. Estos sectores ideologizados no tienen ya referente internacional, porque el bloque soviético se hundió.”  (3)

Sánchez Sorondo, en sus aciertos y sus errores, quedó siempre indemne ante los ojos de todos porque jamás lo guió otro interés que no fuera el patriótico. Acompañó al siglo y entra con nosotros en el que se inicia.  El dolor actual de la Patria, en su peor momento histórico, es el espejo de errores que Marcelo señaló como un desvío cultural profundo. 
En esta circunstancia la discreta pero incorruptible voz de Sánchez Sorondo lo eleva a esa categoría perdida en el desvarío argentino: la de un Maestro. (4) Que seguramente será recordado de aquí en más, por su particular estilo de estar presente siempre en la mesa del debate, cuando el país más lo necesitó.

FUENTE:
1-    Vicente Solano Lima, en Carta Política, por Vicente Yofre
       2 y 4- Crónica de un caballero solo, La Gaceta, Abel Posse  22 de     noviembre de 2002

3-    LA NACIÓN 06 de marzo de 2004

miércoles, 23 de marzo de 2016

LILICHA



                             
           Cuando la vi por primera vez cursando mi adolescencia, allá por los sesenta, su belleza singular y salvaje me deslumbró.

 Fue una imagen que se grabó en mi memoria, de esas que parecen no tener origen ni destino, pero que se aferran al alma con una fuerza inexplicable.

Ella fue una figura inolvidable insertada en el paisaje santiagueño.

 Parecía que se movía por las calles de mi pueblo como una brisa fresca, altiva y armoniosa, capturando miradas y dejando susurros de admiración a su paso.

 Su presencia semejaba un destello de luz, una chispa que iluminaba el entorno adornado con su simpatía clara y transparente, con esa mirada frágil y gentil que desarmaba a cualquiera.

 Con los años, la seguí recordando y fue la vida quien me regaló el privilegio de acercarme a su ámbito a través de sus hijas. Y tuve entonces la oportunidad de confesarle algo que llevaba guardado en mi corazón.

Un día a solas, tuve la ocasión de expresarle que la conocí desde hace un tiempo largo y  que su belleza,  y el garbo de su esencia, la habían convertido en una especie de  leyenda en Santiago del Estero.

 Sentí que debía decírselo, sin dudar, que para muchos fue una de las mujeres más bellas, que nuestra tierra puede destacar

 Me miró un tanto sorprendida –quizá un tanto incrédula-  y fue en ese instante, que sus ojos se nublaron deslizando alguna lágrima, hasta su mirada se perdió en un horizonte de júbilo, gratitud y sentidos recuerdos.

 Aquella conversación me permitió descubrir a una mujer extraordinaria: franca, cordial, humana, generosa, con un amor de madre que lo abarcaba todo por eso no tarde tardé en sentirla y quererla como un hijo más, y ella, con su calidez, me acogió como tal.

 Hablamos mucho, la escuché aún más, y en sus silencios prolongados hallé la síntesis de una vida plena, vivida con intensidad más allá del paso del tiempo.

Hoy, a un año de su partida, sé que no soy el único que la recuerda.

Su memoria perdura como el eco de ese tango tan sentido y testimonial “Confesión” de Discépolo y Amadori que parece escrito para ella:

Ibas linda como un sol...
¡Se paraban pa' mirarte!

 

Stella Gladys Lucatelli de Azar, la llamaban: Lilicha





lunes, 21 de marzo de 2016

ARQUITECTO ENRIQUE RIZZO PATRON

Chuni observa sobre los escombros el sentido y la orientación que le dio a mi casa cuando la proyectó. 
             Otro amigo que se va, dejando el camino sinuoso de la vida después de haber vivido como quiso, en absoluta libertad. 
Iluminó el paisaje santiagueño con estilo propio, imponiendo su sello característico en cada una de sus obras.

"Me gusta hacer casas para que mis amigos vivan y sean felices", reiteraba a cada momento. Viajero impenitente, conocedor del mundo y - por sobre todo- las noches del mundo. "Mirando se aprende" murmuraba y, como siempre, tenía razón

Enrique Rizzo Patrón fue un amigo apasionado, franco, entusiasta y alegre. Gourmet y sibarita como pocos. Nunca se detuvo en el transito de sus días pues estaba motivado por mil y una intenciones de crear y proyectar para el futuro. 

Generoso hasta la prodigalidad. Compañero silencioso y comprensivo. Cordial y efusivo. Un enamorado del arte y del buen vivir. Compartimos muchas mañanas del Jockey Club, café y política hasta el apasionamiento.

Interpretaba el concepto de la amistad en grado superlativo. Nunca permitió que se hablase mal o se sospechase de algún amigo ausente. No corresponde - decía- cualquiera puede ser victima de injurias gratuitas. Si van a condenar, que sea cuando esté presente.

Me dejó el bosquejo de un proyecto que aun no puedo realizar, al que conservo con mucho cariño. Es el monumento al Señor de los Milagros de Mailín, que si no consigo iniciarlo, deberé dejarlo en las manos apropiadas para que alguna vez se concrete. 
Le debía un gesto de agradecimiento a su modestia y don de gentes, le hice este soneto.

                                               CHUNI

                                   Ahora que conoces el secreto
                                    Desde la tracería a la pendiente
                                    Que no quiso pasar por obediente
                                    En el ajedrezado de un boceto.

                                    Ahora que manejas el concepto
                                    En el plano inclinado y el contraste
                                    Desde la crestería hasta el transepto
                                    De los tantos proyectos que creaste.

                                    Viajero sin destino, ni equipaje
                                    Serás el frontispicio del paisaje
                                    Pináculo sin ova, ni ropaje

                                    Fuiste cincel, idea y armadura
                                    Contrafuerte de fuste y de locura
                                    Que te agradecerá la arquitectura.

viernes, 18 de marzo de 2016

SE FUE GABRIEL SAPAG UN ACTOR DE CAPA Y ESPADA.

Gabriel Sapag posando con mis hijos Miguel Alvaro y Maria del Huerto a fines de los años setenta en la plaza Libertad
                 Me sorprendió la noticia. No la esperaba. Nadie espera que se mueran sus amigos, pero cuando la vida va ganado caminos en competencia con los años, suceden estas cosas, es decir nos vamos quedando solos en el camino.

Gabriel S. Sapag fue un querido amigo de los dorados 70 y juntos transcurrimos muchos de esos años floridos,  cuando la juventud se desplegaba entre nosotros buscado un espacio de contención entre la poca y casi nada oferta cultural de aquel entonces.

Chichí  venía de una trayectoria vasta y fecunda sobre las tablas de nuestro primer coliseo y de cuantos improvisados escenarios se montaban en el interior de nuestra provincia.

"Yo soy de antes", así se definía entre nosotros, que recién asomábamos nuestros ojos de asombro, por los corredores de la vieja L.V.11, la Radio del Norte, que transmitía desde los altos del diario El Liberal en la calle Libertad al doscientos.

Jovial, entusiasta, impecable siempre, paciente para escuchar y breve en el consejo parecía abarcarlo todo. Los clásicos de antaño, los promisorios de la actualidad, los precursores santiagueños y las nuevas generaciones no le eran indiferentes. Nunca dejó de insistir con su particular visión de contarme entre su elenco en el rol de actor dramático.

Veo y palpito tus condiciones –me decía- tu aspecto, tu voz, sabes caminar, consiguiendo que lo mirase desde lo alto de la sorpresa y la incredulidad.

Ahora, para mis adentros, me pregunto si tal vez debí haberlo escuchado en su momento  e intentado el estudio del arte dramático, pero sabía que no había nacido para esos menesteres, por eso sólo lo acompañé con el teatro leído, el primero de enero de 1969 desde las puertas de la Catedral Basílica en el día internacional de la Paz, conjuntamente con las primeras actrices Cristian Neirot y Mercedes Ibarra.

También en alguna oportunidad improvisé desde la radio un pequeño papel en: "A puertas cerradas" de J.P. Sartre, "El extranjero" de  Albert Camus y "Bodas de Sangre" de Federico García Lorca. Hasta ahí llegué a plasmar mis "presuntas" condiciones actorales, por especial pedido de mi amigo, el director de la compañía.
Pasaron los años y pudimos contar tantas distancias, como tantas ausencias.
No me olvido de su retorno al radio teatro, ni de la reiteración del "León de Francia" (con su amada María Inés de Lorena y el villano Felipe de Borgoña), "Fachenzo el maldito" o el "Galleguito de la cara sucia" estridentes sucesos de principios de la década del 50, reiterados treinta años después, por la onda de L.R.A Radio Nacional 21.

Aquellas presentaciones culturales de los bocetos y las acuarelas del legendario Héctor Marinoni, aquel pintor bohemio que llegó del Uruguay para afincarse en Santiago, a quien Gabriel asistió hasta sus últimos días.        
Y los tantos actores que lo frecuentaban para pedirle algún consejo sobre sus trabajos, la lectura o el apunte de alguna obra, como el reconocimiento del "bolsillo" que nunca se hacía esperar.

 Esos gestos de cortesía elocuente y su naturaleza generosa fue una constante en su vida, entre sus colegas y ante tantas noches de amigos en el viejo restauran Marqués, la confitería Ideal o el viejo salón de la Sociedad Italiana. Tanta vida y tantos desencuentros.

La última vez que nos vimos se sentó la nostalgia con nosotros en la última mesa de un  bar  sobre la calle Urquiza. Claro que recordamos a Neruda y coincidimos con:"nosotros los de entonces, ya no éramos  los mismos", que habíamos mutado en tránsito dispar y que eso fue la síntesis de nuestra vidas, ese cambiar constante de rumbo a distintas direcciones.
       
Nos acordamos de nuestros cumpleaños y de la coincidencia de haber nacido el mismo día, signados por acuario, y por las circunstancias de andar por el camino buscando, la identidad del ser cultural que nunca logramos encontrar.

Allí quedó como estandarte de ese tiempo el poema que le dedique en mi libro: "Poemas con Neurosis".

Me dijo: ¡Me siento cansado, como sin fuerzas y no sabes cuánto me cuesta el primer cigarrillo de la mañana! En vano fue expresarle lo contrario.
Es que la vida no es lo que se ve desde afuera, sino lo que se siente por dentro. Tal vez no le alcanzaron los ímpetus para un tercer intento o no encontró el sendero para el retorno altivo sobre el tablón gastado de la calle Avellaneda.

Sin embargo, ahora, como suele decirse en el ambiente, se animó a la gira. La última gira, esa a la que nunca se niegan los artistas.
Le pedí que intentase volver a ser el mismo de los años dorados, pero me di cuenta en la mitad de ese encuentro, que ya le sobraban los motivos para ver pasar la vida, desde la otra vereda.


                             CANCION PARA MI HERMANO

                       Sabemos que en la escala suprema de los seres,
                       lo nuestro se pone en manifiesto a cada instante.
                       Nosotros que nacimos ayer nos damos cuenta.

                       Las cosas que nos hacen sentirnos diferentes,
                       varían de acuerdo al sentimiento, y somos
                       como todo y como nada… iguales!

                       A veces la verdad se nos enfrenta crudamente.
                       No existe la forma de cambiar. Estamos hechos,
                       de un algo similar e intransigente.

                       Acuarianos de ensueños nos signaron. Quizá
                       La luna, el sol o las estrellas, o acaso
                       esa ansiedad por conocer lo arcano?

                       Nosotros que sabemos secretos de la noche,
                       no admitimos razón, ni fundamento,
                       es la seguridad de los que sienten…
                       la imperiosa razón que nos impulsa
                       a vivir una sola trayectoria
                       ni márgenes, ni escalas en el tiempo…!